Entrevista realizada a María José Dulcic, profesional del equipo CRA, sobre este reconocido autor/ilustrador de libros infantiles.
1.- Al leer los libros de Peter Sis surge en el lector una duda inmediata sobre su potencial destinatario. ¿Es Peter Sis un autor infantil o un autor para adultos?
A mi juicio esa es precisamente una de las particularidades de su proyecto de escritura, esa increíble capacidad para mezclar elementos y niveles y dar con algo nuevo. Los temas y formatos de sus libros parecieran ser inocentes o simples cuando son vistos desde cierta distancia, pero en el momento en que el adulto se sienta con el niño empiezan a pasar cosas nuevas, empiezan a surgir capas y cosas interesantes que un libro convencional no podría ofrecer. Sis, además, tiene un objetivo poco frecuente en la literatura infantil: contextualizar al niño, entregarle las coordenadas básicas de su posición histórica y esbozar el marco que está más allá de su condición específica. No hay sólo un entorno, pareciera decirles Sis a los lectores. Pero al mismo tiempo, como ocurre en “El perro de Madlenka”, también está preocupado de mostrar cómo la realidad exterior está atravesada por experiencias similares a las nuestras. Todas las personas que Madlenka se encuentra en la calle han tenido también sus propias historias con perros y mascotas, y en esa medida son cercanas a ella.
2.- ¿Cuál es el lugar de la imaginación en sus textos? ¿Qué función e importancia tiene?
Lo que Sis hace –creo- es darles herramientas a los lectores más pequeños para que puedan suplir sus carencias; el mundo va más allá de las paredes de sus casas y por tanto siempre es posible pensar o imaginar un cambio, la posibilidad de ser otros. Además, habría que recordar que buena parte de la obra de Sis se desarrolló en Estados Unidos, y que él siempre creyó necesario mostrarle a sus hijos que había un mundo diferente de donde él provenía (Checoslovaquia). Este, podría decirse, es el sello de inmigrante que porta su escritura. Vuelvo a poner el caso de “El perro de Madlenka”. La gente que Madlenka se encuentra en la calle no sólo tiene experiencias en común con ella (las mascotas), sino que sobre todo tiene recuerdos e historias que contar sobre su infancia y los días pasados. El origen es muy importante en todos sus personajes. De hecho, pienso que su fascinación con los mapas habría que entenderla desde este lugar. En casi todos sus libros hay mapas de algún tipo, y este es para mí un signo doble: por una parte, es una invitación al desplazamiento, a viajar y conocer la amplitud del mundo; y por otra parte, es una forma de encontrar el propio lugar. En el imaginario de la gente los mapas están siempre asociados con la ubicación, cuestión que es fundamental –como ya dije- para cada uno de sus personajes.
3.- Para Peter Sis no ha sido nada fácil publicar sus libros pues a muchos editores les han parecidos “rarísimos”. ¿Qué hay en ellos que produce esta impresión tan marcada?
Varias de las cosas que he mencionado explican esta curiosa adjetivación. En principio, el problema del destinatario o lector modelo. Sus ilustraciones, por ejemplo, no responden de manera tan clara a la tradicional estética infantil. Algo hay en ellas que escapa a esas categorías; a veces éstas se acercan más a lo que podrían ser el cómic o las viñetas, pero en ningún caso llegan a confundirse con tales formas de expresión. Además, está el asunto de las temáticas que sus libros abordan. Hablar sobre regímenes totalitarios en el campo de la literatura infantil tampoco es del todo común. Y esto hace además que sus libros oscilen entre la ficción y el texto informativo, lo que nuevamente hace difícil la adscripción a un público determinado.
4.- A este autor “rarísimo”, ¿con qué otros autores de literatura infantil podríamos vincularlo? ¿Sería posible pensar en una tradición de los rarísimos?
En mi opinión, existen varios autores que trabajan con temas tradicionalmente considerados tabú, temas que no son fáciles de abordar. Maurice Sendak, de hecho, que fue uno de los primeros en valorar la obra de Sis, trabajó siempre con una estética bastante particular. Su libro “Donde viven los monstruos” tiene imágenes, formas y colores que escapan a los lugares comunes de la literatura infantil. O pienso también en Christophe Gallaz y Roberto Inocenti, con su libro “Rosa blanca”, que cuenta la historia de Sophie Scholl, una niña que organiza una resistencia pacífica contra los nazis. Otro clásico del género podría ser el famoso “Persépolis”, de Marjane Satrapi, y la opresión sufrida por ella en Irán.
Ahora, si nos acercamos un poco más a nuestro contexto inmediato nos encontraremos con “La composición”, de Antonio Skármeta, que toca temas y lugares de la historia reciente chilena (Augusto Pinochet) poco visitados por la literatura infantil o juvenil.
Todos estos libros tienen propuestas atractivas, profundas y originales, pero sin duda exigen mucho más del mediador de la lectura; es importante que el niño cuente con un adulto o un lector formado que le permita llegar al fondo del asunto, a la médula misma de la situación.
5.- Finalmente, y muy breve: ¿cuál es la actualidad de Peter Sis, un autor que habla sobre todo acerca de hechos históricos acaecidos hace bastante tiempo?
Hay temas que nunca pasan, temas que siempre van a estar ahí y que momentos tan difíciles como los que vivió Sis los sacan a flote con una claridad especial. La identidad, por ejemplo, me parece un eje central de la vida, ya sea a mediados de siglo pasado o en el presente. Los textos de Sis acechan este asunto desde diferentes lugares: ¿adónde pertenezco? ¿Cuál es mi origen y cómo ubicarlo, etc.? Además, el hecho de que su escritura sea autobiográfica permite que los lectores entiendan mejor una época sumamente importante de la historia humana, una época que de algún modo fue la que engendró el mundo actual.